Variedades de uva de La Rioja - Serie didáctica (1 de 10)

LA FUNDACIÓN - Tempranillo

La uva que construyó La Rioja

La Tempranillo representa alrededor del 75-80% de las plantaciones de uva tinta en La Rioja. Su nombre viene de “temprano”, porque madura unas dos semanas antes que la mayoría de las variedades de la región.

En Rioja, la Tempranillo crece en viñedos situados entre 300 y 800 metros sobre el nivel del mar. La uva produce vinos con taninos y acidez moderados, lo que la hace versátil para todo, desde vinos jóvenes frescos hasta botellas que pueden envejecer durante décadas.

La variedad se desarrolla bien en climas más frescos con buenas variaciones de temperatura entre el día y la noche. En estas condiciones, produce vinos estructurados con sabores a frutas rojas, junto con notas de tabaco y cuero a medida que envejecen.

La tempranillo ha sido la columna vertebral de la elaboración del vino de Rioja durante siglos. La uva responde excepcionalmente bien a la crianza en roble, tradicionalmente americano, que aporta notas de vainilla y coco, aunque muchos productores utilizan ahora también roble francés para obtener características especiadas más sutiles.

Encontrará Tempranillo como vino monovarietal o mezclado con Garnacha, Graciano y Mazuelo. Cada combinación resalta diferentes aspectos de la personalidad de la uva, desde los más brillantes y afrutados hasta los más complejos y maduros.