Variedades de uva de La Rioja - Serie didáctica (6 de 10)

LA REVOLUCIÓN ROSA - Rosado

Del clarete al rosado moderno

Rioja tiene una larga tradición en la elaboración de vinos rosados, aunque el estilo ha evolucionado drásticamente. La versión original se denominaba clarete, una mezcla en el campo de uvas tintas y blancas con uno o dos días de maceración. Según la añada y el porcentaje de uvas tintas y blancas utilizadas, podían oscilar entre el rosa oscuro y el rojo pálido.

Según la normativa vigente, los vinos rosados deben contener al menos 25% de uvas tintas (Tempranillo, Garnacha, Graciano, Mazuelo o Maturana Tinta). Pueden incluir variedades blancas como Chardonnay, Sauvignon Blanc o Verdejo, pero éstas no pueden ser la variedad predominante en la mezcla.

Los rosados modernos de Rioja utilizan a menudo la técnica del sangrado. Este “sangrado” del mosto de los depósitos de vino tinto da lugar a vinos de color más profundo y más ricos, con pronunciadas notas de fresa y cítricos.

Existe un movimiento creciente hacia los rosados de terruño. Los productores se abastecen cada vez más de uvas procedentes de lugares específicos en lugar de mezclar las de toda la región. Los viñedos situados a gran altitud (500 metros o más) son especialmente apreciados para la producción de rosados, ya que las temperaturas más frescas ayudan a conservar la frescura y la acidez.

El cambio climático está haciendo más viables estos lugares de mayor altitud. Los viñedos más altos de Rioja alcanzan unos 750-800 metros, donde las condiciones más frescas crean vinos con una acidez brillante y elegantes perfiles frutales.os